En la colonia de la mente, explotamos todas las sensaciones, matices y colores con un grito al cielo. Juntando retazos como vidrios rotos de un anhelo profundo y sincero.
Mientras que en las luces del infinito nos perdemos entro los besos,
y llegando al comienzo concluimos en el final.
Para luego empezar de nuevo mientras las estrellas dibujan una coreografía de temores y sueños.
Tu estas allí conmigo despertando con una gamma de luz tenue para recordar y hacer después la misma explosión de miles de formas y sentimientos.
Luego miro el raso del cielo y ya cansado me envuelvo en un juego de entre sueños haciendo los dos de esfinges sin mover un dedo, y así te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario